Recientemente, aposté con mi mejor amigo, queríamos averiguar cuál de las escorts de Oxyzen Barcelona, nos hacía estallar de placer, después de probar con varias chicas de compañía conocí a Joana.

Una cita a ciegas

La primera vez que la vi quedé totalmente impactado, su piel canela y sus deliciosas curvas me hipnotizaron desde un primero momento, al tocarla sentí la extrema suavidad de su piel, mi instinto carnal me hizo correr a devorarla.

No obstante, me controle, la invite a sentarse y note de cerca su adorable rostro, se acercó sutilmente a mi oído y me susurró «hoy voy a ser mala contigo» mi cuerpo comenzó a entrar en calor, en menos de 3 minutos comencé a besarla y a manosear su rico cuerpo.

Comencé a chupar sus senos hasta hacerla gemir, se levantó agitada y me lanzó hacia la esquina de la cama, se agachó y me dijo prepárate para la garganta profunda que vas a disfrutar.

Me retorcí desde el primer momento en que sentí mi miembro en su boca, fue inexplicable la sensación que percibí, mi cuerpo comenzó a convulsionar de excitación y solo la tomé por el cabello y comencé a jalarla hacia mí.

Ya estaba inmerso en un armonioso clímax que comenzaba hacerme temblar y gritar de placer. Sin tiempo de recuperarme, Joana abrió las piernas y le metí mi pene sin frenesí.

Apuré mi ritmo y la escort únicamente gritaba reclamándome que la penetrara por el culo, sus expresiones eran realmente divinas.

Se volteó y admiré su espectacular ano, totalmente depilado, ansioso de ser follado, la volví a coger fuertemente mientras gritaba palabras vulgares que solamente sacaban la bestia morbosa que habita dentro de mí.

Después de darle duro y metérselo completo alcance uno de los mejores orgasmos que he tenido en mi vida, ninguna putita me había hecho sentir tantas cosas ricas en tan nada más 2 horas.

Sudados entre las sábanas no podría dejar de admirar su fascinante figura, sus tetas grandes me hacían recordar lo que había pasado minutos antes, sin lugar a duda esta chica había sido la best escort de Barcelona.